jueves, 8 de abril de 2010

San Benito



La Hermandad en Triana

El 18 de Julio de 1554 el provisor del Arzobispo de Sevilla Fernando de Valdés aprueba las primeras reglas de la Hermandad del Santísimo Cristo de la Sangre y Nuestra Señora de la Encarnación, con sede en el monasterio franciscano de Nuestra Señora de la Victoria, del barrio de Triana. Fueron sus fundadores en su mayoría carpinteros de ribera y calafates del puerto camaronero.

Tras una breve estancia en la parroquia de Santa Ana, hacia 1565 sus cofrades adquieren en propiedad un solar en la cava vieja, donde edificarían casa hospital y capilla para el culto de sus imágenes: el Cristo de la Sangre, crucificado tallado en 1553 por Francisco de Vega y policromado por Pedro Jiménez, y la Virgen de gloria de Ntra. Sra. de la Encarnación, efigie de candelero para vestir, atribuida al círculo artístico de Juan Bautista Vázquez “el Viejo”, y que, aunque muy retocada, aún conserva la corporación.

En 1587 el Cardenal Rodrigo de Castro dicta decreto por el cual todos los hospitales existentes en la ciudad (cuya cifra estaba cercana al centenar) se reducirán para un mejor servicio, fundiéndose sus propiedades en dos grandes centros: el hospital del Amor de Dios y el del Espíritu Santo. Los hermanos ante esta situación defendieron ante la comisión designada a tal efecto, la propiedad del hospital, así como de la necesidad de mantener el culto diario en esa zona del barrio, con lo que forzaron a desistir a dicha comisión de su inicial propósito

La Hermandad en esta época efectuaba regularmente su estación de penitencia a la parroquia de Santa Ana en la tarde del Jueves Santo con la imagen del Crucificado, pasando a partir de 1634 a realizarla en la tarde del Viernes Santo, incorporando ya la imagen dolorosa de la Virgen de la Encarnación que conocemos en la actualidad.Enlace